# Hacer pausas al estudiar: cada cuánto y qué hacer

> Qué dice la investigación sobre las pausas de estudio: cuánto trabajar antes de parar, qué tipo de pausa ayuda y por qué mirar el teléfono descansa poco.

URL: https://atheneum.app/es/guides/taking-breaks-while-studying
Language: Español (es)
Category: Concentración
Published: 2026-10-23
Updated: 2026-10-25

## La respuesta corta

Haz pausas cortas y planificadas en vez de seguir hasta agotarte. Las micropausas reducen el cansancio de forma fiable, aunque mejoran poco el rendimiento. Descansa en calma o muévete, y deja el teléfono: en estudios de laboratorio, las pausas con teléfono y redes sociales repusieron menos. Ninguna duración ha probado ser la mejor; 25 y 5 es solo una convención.

La mayoría de los estudiantes tratan las pausas como tiempo perdido: algo que te permites cuando te lo has ganado, o algo que pasa por accidente cuando tu atención se va al teléfono. Ninguna de las dos cosas funciona muy bien. Las pausas que planificas suelen ser más cortas y más útiles que aquellas en las que caes sin querer, y lo que haces durante una pausa importa casi tanto como cuándo la haces.

La versión corta: trabaja en bloques que decides de antemano, tómate unos minutos libres entre ellos y dedica esos minutos a descansar, moverte o mirar algo que no sea una pantalla. La investigación que respalda esto es real, pero más modesta que los consejos que suelen leerse en internet, así que esta guía tiene cuidado de decir hasta dónde llega.

## Lo que dice la investigación sobre las pausas cortas

El mejor panorama general es un metaanálisis de 2022 sobre las "micropausas", es decir, pausas de hasta unos diez minutos entre tareas (Albulescu et al., 2022). Reunió 22 muestras de estudios con más de 2300 participantes. Las pausas cortas tuvieron un efecto pequeño pero fiable sobre cómo se sentía la gente: aumentaron el vigor y redujeron el cansancio. Su efecto sobre el rendimiento general fue menor y no estadísticamente significativo. Cuando los autores separaron las tareas por tipo, las pausas solo ayudaron al rendimiento en las tareas menos exigentes. Las pausas más largas dieron un impulso mayor al rendimiento, y los autores sugieren que recuperarse de una tarea realmente agotadora puede requerir más de diez minutos.

Es un panorama útil y honesto. Las pausas hacen que las sesiones largas se lleven mejor y mantienen bajo el cansancio. No son un truco que por sí solo haga más fácil el trabajo difícil, y una pausa de dos minutos no te va a renovar después de tres horas de preguntas de examen.

Una segunda línea de investigación estudia por qué la atención decae en las tareas largas y repetitivas. En una tarea de vigilancia de laboratorio, el rendimiento de la gente bajaba de forma constante con el tiempo, pero cuando se les hacía cambiar brevemente de vez en cuando a otra pequeña tarea, la bajada desaparecía (Ariga & Lleras, 2011). Los autores sostienen que la atención decae en parte porque el cerebro deja de tratar como importante un objetivo que no cambia, y que alejarse brevemente y volver lo reinicia. Fue una sola tarea de laboratorio, no un estudio sobre el repaso, pero encaja con la experiencia cotidiana de leer la misma página tres veces.

## ¿Pausas planificadas o "cuando tenga ganas"?

Un estudio de 2023 comparó directamente las dos opciones con 87 estudiantes universitarios durante un día real de estudio por su cuenta (Biwer et al., 2023). Un grupo hizo pausas cuando quiso. Dos grupos hicieron pausas fijas: 6 minutos después de cada 24 minutos de estudio (cerca de la técnica Pomodoro), o 3 minutos después de cada 12 minutos.

Los estudiantes que elegían sus propias pausas estudiaron en tramos más largos e hicieron pausas más largas. También declararon más cansancio y distracción, y menos concentración y motivación, que los grupos con pausas fijas. Los tres grupos sacaron adelante más o menos la misma cantidad de trabajo, así que los grupos con pausas fijas lo hicieron en menos tiempo total. Fue un solo día, con el estado de ánimo declarado por los propios participantes, pero puso a prueba un estudio real, no una tarea de laboratorio.

## Descansar después de aprender ayuda a la memoria

Las pausas también pueden ayudarte a conservar lo que acabas de estudiar. En un estudio de 2012, unas personas escucharon dos relatos breves. Después de uno, descansaron en silencio con los ojos cerrados durante 10 minutos; después del otro, jugaron durante 10 minutos a encontrar las diferencias (Dewar et al., 2012). Recordaron más del relato seguido de descanso, tanto de 15 a 30 minutos después como una semana más tarde. Los autores proponen que una pausa tranquila justo después de aprender deja que los recuerdos nuevos se asienten antes de que otra cosa compita por la atención.

Son estudios de laboratorio con relatos breves y listas de palabras, no con asignaturas, así que tómalos como un motivo para hacer una pausa breve después de un bloque importante de aprendizaje, no como una prueba de que descansar subirá tus notas. El sueño hace una parte mayor de este trabajo; consulta la guía sobre [el sueño y el estudio](https://atheneum.app/es/guides/sleep-and-studying).

## Por qué el teléfono no es una buena pausa

Agarrar el teléfono es la pausa por defecto de la mayoría, y dos experimentos sugieren que descansa menos de lo que parece.

- En un estudio con 414 personas que resolvían anagramas, algunas hicieron una pausa a mitad de la tarea haciendo la misma actividad sencilla en un teléfono, en una computadora o en papel, y otras no hicieron pausa. Quienes hicieron la pausa con el teléfono rindieron peor en la segunda mitad que quienes usaron una computadora o papel, tanto en velocidad como en anagramas resueltos (Kang & Kurtzberg, 2019).
- En otro, unas personas aprendieron una lista de vocabulario y luego descansaron 8 minutos o usaron las redes sociales durante 8 minutos. El grupo de las redes sociales recordó menos palabras después, tanto más tarde en esa misma sesión como al día siguiente (Martini et al., 2020).

Los dos son estudios de laboratorio únicos, y ninguno muestra que un vistazo al teléfono arruine una sesión de estudio. Pero juntos sugieren que una pausa con el teléfono no es el descanso neutro que parece, sobre todo justo después de aprender algo nuevo. Si el teléfono es un problema habitual para ti, consulta [el teléfono y el estudio](https://atheneum.app/es/guides/phones-and-studying).

## Moverte durante una pausa

Levantarte y moverte es un uso sensato de una pausa, y las pruebas sobre el porqué son dispares. Un metaanálisis de 79 estudios sobre sesiones únicas de ejercicio encontró un efecto positivo pero pequeño sobre el rendimiento cognitivo en general, con efectos mayores para algunos tipos de tareas y algunos tipos de ejercicio (Chang et al., 2012). Una revisión de las pausas activas en el aula con niños encontró que aumentaban la actividad física y el tiempo dedicado a la tarea, pero no había suficientes estudios repetidos para mostrar beneficios en la cognición o el rendimiento académico (Daly-Smith et al., 2018).

Así que un paseo o unos estiramientos son una buena pausa sobre todo porque son un cambio real respecto a estar sentado mirando los apuntes, no porque te vayan a hacer notablemente más listo en el siguiente bloque.

## ¿Cuánto debería durar un bloque de estudio?

No hay un único número demostrado. Los 25 minutos de trabajo y 5 de pausa de la [técnica Pomodoro](https://atheneum.app/es/guides/pomodoro-technique-for-studying) son una convención. Es un buen punto de partida porque es lo bastante corto para empezar cuando no tienes ganas de estudiar, y el estudio de arriba encontró que los horarios fijos de 24/6 y de 12/3 funcionaron mejor para el estado de ánimo que no tener horario. Pero nada muestra que 25 gane a 40 o a 50.

Una forma práctica de elegir:

- **Empieza con 25 y 5.** Si a menudo pierdes la concentración antes del temporizador, acorta el bloque. Si sueles estar en medio de algo que va bien cuando suena, alárgalo.
- **Ajusta el bloque a la tarea.** Las tarjetas y las preguntas de práctica se dividen de forma natural en bloques cortos. Escribir una redacción o resolver un problema largo puede necesitar de 45 a 50 minutos para avanzar.
- **Haz una pausa más larga cada pocos bloques.** Las pruebas sobre las micropausas sugieren que las pausas cortas no bastan para un trabajo exigente. Después de unas dos horas, tómate de 15 a 30 minutos de verdad lejos del escritorio.
- **Decide antes de empezar.** Los grupos con pausas planificadas de Biwer et al. (2023) se sintieron mejor que los que decidían sobre la marcha.

Cuando encuentres un ritmo que funcione, mantenlo igual de un día a otro. Una duración de bloque fija a una hora fija es más fácil de empezar que una decisión nueva en cada sesión; la guía sobre [crear un hábito de estudio](https://atheneum.app/es/guides/building-a-study-habit) explica cómo hacer que esa rutina se mantenga.

## Qué hacer en una pausa

Buenas pausas:

- **Levántate y muévete.** Ve a otra habitación, estírate, bebe agua.
- **Descansa la vista y la mente.** Mira por la ventana o siéntate en silencio con los ojos cerrados unos minutos, sobre todo después de aprender algo nuevo.

Pausas que suelen salir mal:

- **El teléfono, sobre todo las redes sociales.** Cuesta parar a los cinco minutos, y los estudios de arriba sugieren que descansa menos.
- **Empezar algo que no tiene un final natural.** Un episodio, una partida o un hilo de conversación rara vez se quedan en cinco minutos.
- **Estudiar otra cosa.** Cambiar de asignatura es un cambio de tarea, no un descanso.

## Errores comunes

- **Saltarte las pausas para "recuperar tiempo".** El cansancio se acumula y la sesión se hace más larga y menos centrada.
- **Pausas sin hora de fin.** Pon el temporizador para la pausa además de para el trabajo.
- **Juzgar una duración de bloque tras una sola sesión.** Prueba un horario durante una semana antes de cambiarlo.
- **Tratar el temporizador como una regla estricta.** Si estás en medio de un problema difícil, terminarlo está bien. El objetivo del horario es que las pausas ocurran, no interrumpir un avance real.

## Cómo hacerlo en Atheneum

El [temporizador Pomodoro](https://atheneum.app/es/docs/pomodoro) alterna sesiones de enfoque de 25 minutos con descansos cortos de 5 minutos y un descanso largo de 15 minutos después de cada cuarta sesión. Puedes cambiar la duración del enfoque a cualquier valor entre 1 y 180 minutos; la duración de los descansos es fija. El temporizador sigue corriendo en otras páginas, muestra el tiempo restante en la barra superior y puede reproducir un sonido o enviar una notificación del navegador cuando termina una sesión, así que no tienes que vigilar el reloj. La página Pomodoro también tiene **Respiración**, un ejercicio para calmarte que puedes usar como pausa corta con poca pantalla; consulta [Respiración y modo pánico](https://atheneum.app/es/docs/breathing-and-panic).

## Para empezar

1. Elige una tarea y pon un bloque de enfoque de 25 minutos.
2. Antes de empezar, decide qué harás en la pausa: ir a la cocina, estirarte o mirar unos minutos por la ventana.
3. Cuando termine el temporizador, para, y deja el teléfono donde está.
4. Después de cuatro bloques, haz una pausa más larga de 15 a 30 minutos lejos de tu escritorio.
5. Al final de la semana, ajusta la duración del bloque a lo que de verdad te mantuvo concentrado.

## Fuentes

- Albulescu, P., Macsinga, I., Rusu, A., Sulea, C., Bodnaru, A., & Tulbure, B. T. (2022). "Give me a break!" A systematic review and meta-analysis on the efficacy of micro-breaks for increasing well-being and performance. *PLOS ONE*, 17(8), e0272460. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0272460
- Ariga, A., & Lleras, A. (2011). Brief and rare mental "breaks" keep you focused: Deactivation and reactivation of task goals preempt vigilance decrements. *Cognition*, 118(3), 439–443. https://doi.org/10.1016/j.cognition.2010.12.007
- Biwer, F., Wiradhany, W., oude Egbrink, M. G. A., & de Bruin, A. B. H. (2023). Understanding effort regulation: Comparing 'Pomodoro' breaks and self-regulated breaks. *British Journal of Educational Psychology*, 93(S2), 353–367. https://doi.org/10.1111/bjep.12593
- Dewar, M., Alber, J., Butler, C., Cowan, N., & Della Sala, S. (2012). Brief wakeful resting boosts new memories over the long term. *Psychological Science*, 23(9), 955–960. https://doi.org/10.1177/0956797612441220
- Kang, S., & Kurtzberg, T. R. (2019). Reach for your cell phone at your own risk: The cognitive costs of media choice for breaks. *Journal of Behavioral Addictions*, 8(3), 395–403. https://doi.org/10.1556/2006.8.2019.21
- Martini, M., Heinz, A., Hinterholzer, J., Martini, C., & Sachse, P. (2020). Effects of wakeful resting versus social media usage after learning on the retention of new memories. *Applied Cognitive Psychology*, 34(2), 551–558. https://doi.org/10.1002/acp.3641
- Chang, Y. K., Labban, J. D., Gapin, J. I., & Etnier, J. L. (2012). The effects of acute exercise on cognitive performance: A meta-analysis. *Brain Research*, 1453, 87–101. https://doi.org/10.1016/j.brainres.2012.02.068
- Daly-Smith, A. J., Zwolinsky, S., McKenna, J., Tomporowski, P. D., Defeyter, M. A., & Manley, A. (2018). Systematic review of acute physically active learning and classroom movement breaks on children's physical activity, cognition, academic performance and classroom behaviour: Understanding critical design features. *BMJ Open Sport & Exercise Medicine*, 4(1), e000341. https://doi.org/10.1136/bmjsem-2018-000341
